El Entendimiento Bicentenario es el primer paso hacia la mayor cooperación entre México y Estados Unidos, que no se veía desde hace años. Con la administración Biden se advierte un cambio de paradigma que implica una oportunidad para nuestra nación de reforzar la colaboración con el vecino país del norte en seguridad; es decir, se trata de un avance que habla de buenas relaciones políticas, afirmaron académicos del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.

En la conferencia de medios a distancia “Entendimiento Bicentenario, la nueva visión de alianza entre México y Estados Unidos”, Roberto Zepeda Martínez dijo: ese acuerdo es el punto de inicio a partir del cual se deben establecer objetivos claros; su éxito dependerá de que se mantengan abiertos los canales de comunicación entre ambas partes.

En la relación México-Estados Unidos los temas principales son seguridad, migración y comercio, los cuales se vinculan en cierta medida. Si la relación va bien en un tema, eso puede ayudar a reforzar los demás, consideró el especialista.

En tanto, Raúl Benítez Manaut opinó que para que esta alianza se solidifique “sería idóneo que haya una reunión presidencial; eso le daría un nivel superior, que los mandatarios la sellen con una conversación”. Esa oportunidad podría darse el 8 y 9 de noviembre próximos, cuando el presidente de México asista a la Asamblea General de las Naciones Unidas.

El universitario recordó que la Unión Americana ha estado preocupada en los últimos cinco años por el poder del Cartel Jalisco Nueva Generación, que ha introducido a nuestro territorio, a través de embarques que vienen de China, fentanilo que, junto con las metanfetaminas, envenenan a la juventud de Estados Unidos. Cada año mueren entre 60 mil y 70 mil personas por esa causa.

En México se ha dado una expansión de los homicidios, de ocho por cada cien mil habitantes en 2007, a 23 por cada cien mil habitantes en la actualidad. “La estrategia de decapitar organizaciones criminales ha fracasado y ha producido la expansión territorial de los carteles y la creación de otros”. De tres grandes organizaciones de ese tipo en 2007, hoy se calculan 10 y más de 200 subgrupos o pequeños grupos criminales en las entidades.

Benítez Manaut señaló que el gobierno de México calcula que la violencia es producto de la venta libre de armas en EU; existen más de nueve mil tiendas sólo en Texas y eso favorece a los carteles. No obstante, también hay que tomar en cuenta las deficiencias de los sistemas de control aduanero, que dejan pasar el armamento. A ese hecho se suma que las organizaciones criminales usan el tráfico de personas como una actividad que produce grandes ganancias.

El Entendimiento, sostuvo, significa una alianza entre los jefes políticos de ambas naciones, de los departamentos de Estado, de Seguridad Nacional y de Justicia de EU, y los mexicanos. Hay confianza y buenas relaciones. No obstante, hay debilidad de las instituciones de seguridad en México y corrupción.

Además, aclaró, lo firmado no contiene los acuerdos concretos, los programas en los cuales se va a desarrollar la cooperación. Es un asunto pendiente para ambos, abundó Raúl Benítez. “No conocemos las cantidades específicas que van a dedicar los gobiernos para impulsar esos programas; eso se sabrá en uno o dos meses, pero se necesita una cantidad de dinero muy grande para que esto funcione”.

Al retomar la palabra, Roberto Zepeda destacó la cooperación para enfrentar un problema global como el de la seguridad, que implica retos en común. Los detalles de cómo se implementará el Entendimiento Bicentenario aún se desconocen.

El esquema de cooperación anterior, a través de la llamada Iniciativa Mérida, era perfectible sobre todo al considerar los niveles de violencia en nuestro país. “Se necesitaba otra estrategia, más integral, que se enfoque también en el tema de seguridad, seguridad humana y salud”.

La administración Biden reconoce que el problema del narcotráfico debe resolverse mediante la cooperación con México, a diferencia de Donald Trump que promovía la construcción de un muro fronterizo, mencionó el académico universitario.

Tres de cada cuatro personas no se sienten seguras en las calles; esto necesitaba nuevas acciones dentro de una estrategia de cooperación internacional. Este entendimiento entre ambas naciones “marca una nueva era, una nueva etapa” para hacer frente a estos temas, reiteró.

El experto consideró que sin una disminución en el número de homicidios dolosos, estaríamos ante acciones que no pueden ser calificadas de manera positiva; empero, el acercamiento político entre ambas naciones, a pesar de que es una relación multidimensional y complicada en temas como migración, abre canales de comunicación. Hay voluntad de ambos gobiernos por tener un enfoque de cooperación para enfrentar este problema y se espera que sea favorable en el futuro.

 

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