Por Alejandro Villegas

El ciudadano presidente asume como personal el conflicto legal con investigadores, científicos y ex servidores públicos del Conacyt.
Fiel a su costumbre alude al pasado y los gastos suntuosos, pero sin presentar prueba alguna.
Azuza la critica social en contra de los implicados, aún y cuando no han sido enjuiciados y muchos menos sentenciados.
Incluso cuestiona el hecho de que las oficinas de un organismo asesor se ubicaran en Coyoacán y no en Iztapalapa, en lo que representa una comparación pueril.
Lo evidente es que el ciudadano presidente está dispuesto a que prospere el caso y en paralelo a que los implicados sean objeto de un linchamiento social.
Poco importa que al momento al menos en dos ocasiones, la Fiscalía haya sido incapaz de obtener las órdenes correspondientes para abrir el proceso.
Para el ciudadano presidente el caso se ha vuelto prioritario y con él busca un golpe más de efectismo político.
Vacuna
A querer o no, el séquito sanitario decidió vacunar a menores de entre 12 y 18 años con comorbilidades que pongan en riesgo su vida, a causa del COVID-19.
Pero no serán todos. La autoridad estima a lo sumo millón y medio de vacunados en ese rubro.
En el corto plazo se darán a conocer los pormenores, pero de entrada se puede apreciar como un triunfo de quienes al sentirse amenazados promovieron amparos.
Aunque el ciudadano presidente no lo acep

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