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La Coparmex consideró que el Paquete Económico 2022 parte de premisas adecuadas: Expansión del gasto, más inversión, énfasis en salud, no alza en impuestos. Pero presentó seis propuestas para que sea realista.
El organismo empresarial consideró que el Paquete Económico 2022 debe ajustarse para ser realista, debe atender necesidades sociales y no sólo decisiones gubernamentales, debe aprovechar experiencias exitosas del pasado y mejorarlas como es la desaparición de fideicomisos o fondos tan necesarios como el FONDEN o los programas para apoyos a quienes quieran abrir un negocio.
Desde su perspectiva, el paquete económico debe ser un motor para que a las familias les vaya bien, en especial, en este arranque de la segunda mitad del sexenio. Es una oportunidad que no debe desaprovecharse, destacó.
En consecuencia, presentó seis propuestas:
Celebramos que no haya nuevos impuestos ni que se incrementen sustancialmente los existentes, sin embargo, eso no es suficiente. Se requieren instituciones, incentivos y apoyos tangibles para promover la reactivación. Hoy, son necesarias políticas como las que promovía el extinto Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM), fondos y programas para que más micro y pequeñas empresas surjan, se consoliden y prosperen generando empleos. Son muy relevantes porque las MiPyMEs representan más del 95% de las empresas del país.
Reconocemos también que el Gobierno de México apueste por crecer el gasto impulsando una austeridad responsable.
Endeudarse en momentos clave y de forma razonable es positivo. Contraer deuda equivalente al 3.1% del PIB permite contar con recursos que son necesarios sin afectar las finanzas públicas. Esos recursos para que sean útiles deben ser destinados no a gasto corriente sino a inversión productiva.
El optimismo no debe traducirse en triunfalismo sino en realismo. Las estimaciones de ingresos deben ser realistas para que en el corto plazo no tengan que suspenderse proyectos o contraer más deuda.
La inversión pública y el presupuesto deben diversificarse. Hoy, vemos que 2 de cada 10 pesos del gasto programable se irán al rubro de combustibles y energía. Pemex para dejar de ser un barril sin fondo debe invertir en sus unidades de negocio rentables y CFE debe volver a tener la eficiencia como centro de sus decisiones. La inversión física pública alcanzará el 3.1% pero debe orientarse no sólo al Tren Maya o al Tren Transítsmico, hay mucho qué hacer en materia educativa, de salud, en infraestructura carretera y de telecomunicaciones así como en seguridad.
Los programas sociales son hoy más necesarios que nunca, pero se deben corregir sus deficiencias. Deben focalizarse y estar anclados a incentivos para la superación de las personas. En muchos casos deben mejorarse las reglas de operación y la transparencia.

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