*La clase media despertó, hizo y hará sentir su voto
Por José Manuel Llarena López
Delirante Realidad
Acostumbrada a vivir con cierta comodidad, la clase media y media alta se dejó envolver por años por la desidia y el desinterés por las elecciones, presidenciales o intermedias. No desperdiciarían su tiempo, decían, para ir a pararse en espera de poder emitir su voto, total “su participación no cambiaría nada, todo seguiría igual”, pensaban.
Fue lo que sucedió en la elección presidencial. El sector más o menos acomodado no le dio importancia, pensaban que el establishment político no permitiría que un revoltoso llegara a la presidencia, ya lo habían frenado en otras ocasiones.
La sorpresa fue mayúscula cuando se dio a conocer la copiosa votación en favor del personaje al que se le calificó como “un peligro para México”
Ya nada había que hacer. Los clasemedieros vieron poco a poco como el dinero y ciertas comodidades se reducían.
Durante tres años el descontento de este sector se escuchaba y se expresaba tan sólo en las sobremesas familiares, en el café o la copa con los cuates. Algo se tenía que hacer rumiaban.
Los insultos hacia el presidente iban desde ignorante hasta una mentada de madre.
Pero no hay plazo que no se cumple y llegó el 6 de junio de este año en donde el golpeado sector de la clase media vio la oportunidad esperada y despertó. Dejo de lado su abulia y se volcó en las urnas e hizo valer su voto.
El mensaje a Palacio Nacional fue enviado y se dio acusé de recibido toda la semana.
Tan es así que el presidentito, triste personaje, se ha esforzado en estos días por minimizar los resultados de dicha elección, la pérdida de 8 Alcaldías en la Ciudad de México; la perdida de 57 escaños de su movimiento en la Cámara de Diputados; el renacimiento de un contrapeso, pero el e lo más importante el entendimiento de que la ciudadanía puede cambiar las cosas PARTICIPANDO, haciéndose responsable de su derecho.
El presidentito dejó ver su enojo al día siguiente de los comicios y durante toda la semana refunfuño y despotricó con talante aparentemente tranquilo.
Los resultados calentaron su humor y apegado a su estilo operó distractores en el furor de los comicios.
El presidentito
Publico en el Diario Oficial de la Federación la Ley Zaldívar para extender la gestión del Magistrado, no obstante esto sea violatorio de la constitución.
Pero como si eso no fuera suficiente anuncio, con mucha anticipación, la salida del Secretario de Hacienda Arturo Herrera y su postulación para el Banco de México, no obstante que este relevo en la institución es hasta diciembre, sin importarle la incertidumbre que esto pudiera generar en los mercados en perjuicio del país.
Pero ni así logro distraer a articulistas y comentaristas políticos y población de sus disertaciones de lo que había sucedido, quien había perdido o quien ganado.
La realidad es que en el ambiente hay un sabor dulce. Ganó el INE y con ello la ciudadanía.
Quienes pertenecen a la clase media o se creen parte de ella caminan satisfechos el mensaje al presidentito López fue enviado y recibido.
La clase media si importa.