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Reuters, EFE. La Jornada, Excélsior. Con un escueto “ya veremos” –que equivale a un simple “no sé”- respondió Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, a pregunta de un reportero sobre si planea un ataque contra Corea del Norte, luego de que realizara este domngo su sexta y más potente prueba nuclear, que identificó como una bomba de hidrógeno avanzada para un misil de largo alcance, marcando una dramática escalada del enfrentamiento entre el aislado país y Estados Unidos y sus aliados.
El ensayo norcoreano generó una rápida condena internacional, incluido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que calificó a Corea del Norte como una “nación paria” y dijo que sus acciones “siguen siendo muy hostiles y peligrosas para Estados Unidos”.
“El apaciguamiento no funcionará con Corea del Norte, ellos solo entienden una cosa”, dijo en varios mensajes publicados en Twitter.
Horas antes, Trump había hablado por teléfono con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, sobre la “escalada” de la crisis nuclear en la región. Con anterioridad, ya había prometido detener el desarrollo armamentístico nuclear de Corea del Norte, que podría amenazar a su país.
Corea del Norte, que sigue adelante con su programa nuclear y de misiles desafiando las resoluciones y sanciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, dijo en la televisión estatal que un ensayo con una bomba de hidrógeno ordenada por el líder Kim Jong Un fue un “éxito perfecto”.
La bomba fue diseñada para ser instalada en un misil balístico intercontinental (ICBM, por sus siglas en inglés) recién desarrollado, agregó Pyongyang.
Expertos que estudiaron el impacto del temblor causado por la explosión -con una magnitud 6.3 según el Servicio Geológico de Estados Unidos- dijeron que hay suficientes evidencias que sugieren que el aislado estado desarrolló una bomba-H o se estaba acercando bastante.
¿Dispositivo termonuclear?
Bajo el mandato de Kim Jong Un, Pyongyang ha estado intentando construir un dispositivo nuclear pequeño y ligero que quepa en un misil balístico de largo alcance, sin afectar a su alcance y que sea capaz de sobrevivir a la reentrada en la atmósfera terrestre.
Corea del Norte anunció en enero del año pasado que había probado una bomba de hidrógeno miniaturizada, también conocida como un dispositivo termonuclear, pero expertos externos se mostraron escépticos, sugiriendo que podría tratarse de un “dispositivo mejorado”, una bomba atómica que utiliza isótopos de hidrógeno para aumentar su capacidad explosiva.
Un responsable estadounidense que estudia las fuerzas armadas y la política de Corea del Norte dijo que es demasiado pronto para determinar si hay pruebas que respalden la afirmación norcoreana de que había logrado desarrollar un arma termonuclear, y “mucho menos una que pudiera montarse en un ICBM y volver a entrar en la atmósfera terrestre sin quemarse”.
El ensayo se realizó en medio de una gran tensión regional tras las dos pruebas de ICBMs de Pyongyang en julio, que podrían tener un rango potencial de unos 10 mil kilómetros, poniendo a su alcance muchas partes del continente americano.
Un experto dijo que el tamaño de la detonación indica que es posible que fuera una bomba de hidrógeno. “La potencia es de 10 ó 20 veces o incluso más que las anteriores”, dijo Kune Y. Suh, profesor de ingeniería nuclear en la Universidad Nacional de Seúl. “Esa escala está a un nivel donde cualquiera puede decir que es una prueba de la bomba de hidrógeno”, agregó.