Este gobierno federal priista pasará a la historia por el estancamiento económico, su rampante corrupción, la violencia desbordada en todo el país, el espionaje y sus esfuerzos para nombrar a un Fiscal General a modo, aseveró el presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya Cortés.
Explicó que, desafortunadamente, México está peor que hace cinco años y que las cifras alegres difundidas dentro del V Informe de Gobierno solo se quedan en el papel, pues la inmensa mayoría de los mexicanos gana menos que antes y vive en un estado latente de inseguridad.
“A cinco años de distancia, nuestro país atraviesa por la peor crisis de inseguridad y violencia de la que se tenga registro. Los mexicanos viven con miedo, sin oportunidades que les permitan vivir con dignidad y calidad de vida.”, detalló.
Ricardo Anaya también se refirió al escándalo de espionaje que reveló el verdadero rostro del gobierno priista: “para el PRI y su gobierno sus enemigos no son los que dañan al país, sino aquellos que nos atrevemos a denunciar lo que está mal, como activistas, periodistas y políticos de oposición”.
El dirigente panista acusó que el colmo del cinismo del gobierno federal priista es su plan de impunidad transexenal, que consiste en garantizar que el próximo fiscal general de la nación sea un incondicional de su partido, como lo es el actual Procurador General de la República, a quien pretende imponer a través de un pase automático.
“Si un incondicional del PRI queda al frente de la Fiscalía General, este gobierno pasará a la historia por haber concretado su plan de impunidad, con el que protegerá a personajes como Javier Duarte, Roberto Borge, Humberto Moreira, César Duarte, entre otros priistas que se llenaron los bolsillos del dinero de todos los mexicanos”.
Acción Nacional, concluyó, estará del lado correcto y defenderá a toda costa que al frente de esta fiscalía quede un perfil apartidista, autónomo, con independencia, con solvencia moral y capacidad técnica, capaz de cambiar la historia de corrupción que ha caracterizado a nuestro país.