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La Jornada. La Contraloría General del Instituto Nacional Electoral inició una investigación sobre un presunto daño patrimonial por 122 millones de pesos, por irregularidades graves en el proceso para otorgar en enero de 2015, un contrato para el arrendamiento por 48 meses de mil 73 vehículos.
La Dirección Ejecutiva de Administración declaró desiertas dos licitaciones en las que la empresa Jet Van Car Rental ofrecía un precio mensual de 14.2 millones de pesos, y le otorgó el contrato en una tercera licitación, donde el precio aumentó a 16.7 millones.
De acuerdo con el desventajoso contrato de 48 meses que acordó el Instituto, el monto total, de acuerdo al precio original que Jet Van Car Rental había entregado en las dos primeras licitaciones era de 684 millones 326 mil pesos por cuatro años, mismos que la Dirección Ejecutiva de Administración consideró desiertas y sin embargo, otorgó una tercera licitación donde el precio total ascendía a 806 millones 391 mil pesos, según consta en los documentos que se encuentran en el Portal de Obligaciones de Transparencia del INE.
Posible causa penal
Conforme al nuevo Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), el área de auditorías presentó una denuncia de hechos ante a Subcontraloría de Asuntos Jurídicos para que se investiguen las responsabilidades administrativas que podrían derivar en una causa penal.
Para dimensionar el monto del dispendio en este contrato, en días pasados se desató una polémica en el INE porque el organismo delegó la contratación de capacitadores y supervisores para los 30 comicios locales de 2018, con el objeto de ahorrarse 200 millones de pesos, en una decisión que algunos partidos consideraron pondrá en riesgo una etapa clave de esos comicios, pero se impuso la decisión del ‘‘ahorro presupuestal’’.
En entrevista, el contralor general del instituto, Gregorio Guerrero, señaló que en este proceso de licitación se encontraron diversas irregularidades, entre ellas ‘‘la ausencia de un estudio de factibilidad que justificara la conveniencia de arrendar vehículos por encima de adquirirlos’’, a partir de una ‘‘una detección de necesidades y requerimientos’’.