Una histeria militar en torno a Corea del Norte, no tiene sentido. Todo esto puede conducir a una catástrofe planetaria y a un gran número de víctimas, advirtió el presidente ruso, Vladimir Putin.
Dijo este martes que una histeria militar en torno a Corea del Norte puede llevar a una catástrofe planetaria, luego de que Pyongyang realizó su sexto y más poderoso ensayo nuclear con una bomba de hidrógeno el domingo pasado.
El mandatario ruso también calificó de inútiles e ineficaces las nuevas sanciones contra Norcorea propuestas por Estados Unidos a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), posición que prevé otro enfrentamiento diplomático entre Moscú y Washington, que el lunes abogó por represalias más fuertes contra el gobierno de Kim Jong-un.
Putin, quien participa en China en la cumbre anual del grupo de las cinco economías emergentes más importantes del mundo, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, dijo a los periodistas que “Rusia condena los ejercicios de Corea del Norte, pero el recurso de sanciones de cualquier tipo, en este caso, es inútil e ineficaz.
Los norcoreanos no van a renunciar a su programa (nuclear) si no se sienten seguros. Por tanto, hay que intentar abrir un diálogo entre las partes interesadas, dijo Putin, quien parece sumarse a la posición de China, que defiende una solución pacífica a la crisis.
La posición de China y Rusia, ambas con derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, es incierta. En tanto, el secretario general del organismo, Antonio Guterres, dijo que el riesgo nuclear que representa Corea del Norte es actualmente la crisis más peligrosa en el mundo.
En este contexto, el presidente estadunidense, Donald Trump, informó que autorizó a Japón y Corea del Sur comprar a su país equipo militar altamente sofisticado. Hang Tae Song, embajador de Corea del Norte ante la ONU en Ginebra, advirtió que las recientes medidas de autodefensa de su país son un paquete de regalo dirigido a nadie más que a Estados Unidos, si recurre a provocaciones temerarias e inútiles intentos de ejercer presión sobre Corea del Norte.
La bomba de hidrógeno que tiene la capacidad de funcionar como ojiva en un misil transcontinental, que Pyongyang aseguró detonar con éxito el domingo, tenía una potencia de 50 kilotones (tres veces más que la bomba lanzada por Estados Unidos sobre Hiroshima en 1945), informaron autoridades sudcoreanas.