Imagen: zonaturistica.com

Empresarios, funcionarios federales y estatales, y especialistas en seguridad, alertaron que es urgente detener el incremento de la violencia en varias partes del país, a fin de no afectar al sector turístico.
La Jornada informó que durante el foro Planeación integral para un turismo incluyente, segundo de tres que realiza la Secretaría de Turismo, para generar una política turística de Estado al 2040, el secretario de Salud, Enrique de la Madrid dijo que “evidentemente la seguridad es el elemento número uno para detonar dos cosas: el número de visitantes extranjeros y nacionales que llegan a un destino y también las inversiones”.
Indicó que es la seguridad es pre-rrequisito para el turismo, aunque no es suficiente para su desarrollo. “Sí tenemos preocupación porque vemos que destinos que antes no tenían ciertos niveles de incidencia delictiva, ahora los tienen y efectivamente el riesgo, aunque nadie lo puede medir, es que a partir de qué punto un cierto nivel de inseguridad puede afectar la llegada de visitantes del exterior y los nacionales”.
El gobernador Carlos Mendoza Davis, coordinador de la Comisión de Turismo de la Conago, dijo que las ejecuciones se han incrementado en Baja California Sur, donde se ubican Los Cabos, uno de los tres destinos turísticos más importantes del país.
Sin embargo, aclaro, que ello todavía no ha tenido un efecto negativo en la llegada de turistas a Los Cabos pues este año ya registra un crecimiento de 20 por ciento, pero lamentó que en el sector turístico haga falta una reforma estructural similar a las que se han hecho en energía, telecomunicaciones y educación.
Laura Salinas Beristain, coordinadora de políticas públicas de la Fiscalía Especial para los delitos de violencia contra las mujeres y la trata de personas de la Procuraduría General de la República (PGR), dijo que los polos turísticos atraen y son codiciados a los grupos delincuenciales y se calcula que hay 20 mil menores de edad explotados sexualmente.
Señaló que no es lo mejor desplegar policías uniformados en la playa, y pidió a a los empresarios turísticos, particularmente a los hoteleros, “ser nuestros aliados, ser nuestros ojos, denunciar y apoyarse en nosotros para combatir la trata de personas”.
Francisco Gatica, coordinador de asesores de la Comisión Nacional de Seguridad, comentó que la incidencia delictiva se ha incrementado desde hace 10 años, aunque bajó a principios del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, “pero efectivamente hoy vemos que hay un repunte y no sabemos dónde va a cerrar este año, lo que nos ha llevado a ocuparnos otra vez y poner el énfasis en qué estamos haciendo y ponernos de acuerdo en la coordinación”.
El funcionario insistió que los resultados al respecto son responsabilidad de todos y no sólo corresponden al gobierno federal.
Participante en la mesa, Jorge Tello Peón, quien fue director del Cisen y también subsecretario de Seguridad en 2001 con el gobierno de Vicente Fox, cuando ocurrió la primera fuga de El Chapo Guzmán del penal de Puente Grande, pero que ahora funge como consultor privado en seguridad, sentenció que “el problema es que no tenemos suficiente inteligencia, no sabemos dónde estamos. Los prestadores de servicios, los hoteleros, no saben la cantidad de información que tienen, nos falta cultura de seguridad y deben ver, oír y no callar. Hay debilidad de las instituciones y no existe como tal una policía turística”.

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