Imagen: (Afp, La Jornada)

El rey Felipe, el presidente del gobierno español Mariano Rajoy y el presidente de la Generalidad de Cataluña Carles Puigdemont, encabezaron el homenaje en para recordar a las personas que fallecieron durante los atentados cometidos en las Ramblas de Barcelona y en la localidad costera de Cambrils.
El diario español El País, informó que en el templo de la Sagrada Familia, obra de Antonio Gaudí, asistieron unas mil 800 personas a la misa celebrada bajo fuertes medidas de seguridad que incluyeron el despliegue de francotiradores, participaron el rey Felipe y la reina Letizia de España; el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y el del Ejecutivo catalán, Carles Puigdemont.
La célula de los atentados de Barcelona y Cambrils preparaba “uno o varios” atentados con bombas en la capital catalana, y el fugitivo actualmente buscado podría no encontrarse ya en España, indicó este domingo la policía catalana.
En un encuentro con la prensa internacional en Barcelona, el jefe de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluis Trapero, indicó que los planes del grupo se vieron frustrados cuando el miércoles se produjo una explosión accidental en una casa de Alcanar, 200 kilómetros al sur de Barcelona.
“En ese momento se estaban preparando los explosivos para con inminencia hacer uno o varios atentados en la ciudad de Barcelona”, en objetivos que no quiso precisar, indicó Trapero. En esa casa, la célula, integrada por 12 personas, tenía almacenados más de cien tanques de butano, precisó el funcionario.
Desde el miércoles están trabajando en ella, y la policía catalana ha encontrado ya “ingredientes” de TATP, un explosivo empleado por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que reivindicó ambos atentados. El consejero de Interior del gobierno catalán, Joaquim Forn, afirmó por su lado que la célula “ha quedado neutralizada”, a pesar de que se sigue buscando a un fugitivo.
Según la prensa española, el fugitivo es el marroquí Younes Abouyaaqoub, de 22 años, quien habría conducido la camioneta blanca que mató a 13 personas e hirió a unas 120 en las Ramblas de Barcelona.
De los doce miembros conocidos de la célula, cuatro están detenidos, cinco murieron tras perpetrar un ataque en Cambrils (12 kilómetros al sur de Barcelona), uno fugado y otro muerto en la casa de Alcanar. El duodécimo podría haber fallecido también en este accidente, ya que en esa vivienda se encontraron “restos como mínimo de dos personas”, según Trapero.