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En entrevista con Pascal Beltrán del Río para Imagen Radio, el presidente de la Comisión Temporal de Presupuesto del Instituto Nacional Electoral, Ciro Murayama, dijo que los 25 mil 45 millones de pesos que solicitará el INE como presupuesto para el próximo año se justifican debido a la magnitud del proceso que organizará para la elección más grande de la historia,
Recordó que, el próximo año, el INE participará en la organización de elecciones locales y será responsable de las tres elecciones federales (Presidente, diputados y senadores).
“Lo que tenemos es la elección más grande de la historia, después de una Reforma Electoral, en donde además confluyen 30 procesos electorales locales y, por primera vez, el INE tiene que instalar todas las casillas, también de las elecciones locales, lo que anteriormente correspondía a las entidades federativas”, expresó.
Agregó que, además, el INE será el encargado de fiscalizar los gastos de campaña de todos los candidatos a los tres mil 416 cargos de elección popular que estarán en juego el próximo año, lo que también explica el porqué del presupuesto solicitado.
Destacó que también influye el crecimiento del padrón electoral, lo que provoca que se incremente el gasto por el número de casillas a instalar y boletas a imprimir.
Dijo que de los más de 25 mil millones de pesos que solicitará el Instituto como presupuesto para 2018, más de seis mil 788 millones de pesos se destinarán a los partidos políticos; el resto se dividirá entre el gasto ordinario del Instituto y la organización de los comicios.
De su presupuesto, el INE destinará recursos al fortalecimiento de la cultura cívica, esto es,  una encuesta infantil y juvenil para que niños y adolescentes entren en contacto con los procesos electorales por primera vez, para lo que este año se dedicarán casi 744 millones de pesos.
Subrayó que el Instituto ha tratado que el monto que pide a la Cámara de Diputados se mantenga en el promedio de los tres pasados comicios federales, esto es, 0.35% del presupuesto federal.
El consejero también consideró que la democracia “nos sale cara debido a la desconfianza, porque tenemos procedimientos redundantes; en México tenemos que visitar a más de doce millones de personas en su casa, para que sean ellas las que instalen las casillas electorales”, subrayó.
Comentó que en países como Colombia la selección para integrar las casillas electorales se hace a partir de las matrículas de los estudiantes y de los trabajadores dados de alta en el Seguro Social.
Mientras lo que estemos inyectando en la ley sea desconfianza y procedimientos engorrosos, eso encarece las elecciones”, concluyó.