Imagen: El País

Ap, Afp, Reuters, Notimex y TheIndependent. Estados Unidos esperaba más inundaciones por la tormenta Harvey, anunciaron autoridades, mientras continuaban las lluvias torrenciales en Texas, en particular sobre Houston, la cuarta ciudad más grande del país, literalmente bajo el agua. El número de decesos ocasionados por este fenómeno subió a diez.
En visita este martes a la zona dañada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, consideró que la tormenta Harvey alcanzó “proporciones épicas” y expresó su agradecimiento a los servicios de emergencia y a las autoridades locales, que se han encargado de coordinar la evacuación de 17 mil personas en todo Texas.
Nunca hubo nada parecido señaló, luego de declarar el estado de emergencia en Lousiana por las severas afectaciones.
La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) anunció que esperan acoger a más de 30 mil personas en los refugios.
En botes, camiones y helicópteros, muchas veces con el agua hasta la cintura, socorristas buscaban ayudar a cientos de residentes de esta metrópoli y sus alrededores, de 2.3 millones de habitantes, antes de que empeoren las lluvias torrenciales, cuyo pico se espera para miércoles o jueves.
En Houston, unas 5 mil 500 personas se encuentran en refugios temporales, cifra que de acuerdo con el alcalde demócrata, Sylvester Turner, aumentará de manera exponencial, ya que el agua sigue aumentando en toda la región.
La proporción ha sido épica. Nunca nadie ha visto algo como esto y sólo quiero decir que ha sido un honor para nosotros trabajar con el gobernador y con todo su equipo”, señaló Trump en Corpus Cristhi.

Desde el arribo de Harvey, que el viernes golpeó costas texanas como huracán categoría 4, casi medio millón de residentes de Houston se vieron directamente afectados por las inundaciones, y al menos 30 mil con necesidad de alojamiento de emergencia. Desde hace tres días unas 2 mil personas han sido rescatadas en el área metropolitana de esta ciudad.
Los expertos estiman que Harvey se moverá lentamente hacia el este a lo largo de la costa en los próximos cinco días hasta el vecino estado de Luisiana, donde el presidente Donald Trump, quien enfrenta el primer desastre natural desde que asumió el cargo en enero, declaró el estado de emergencia para permitir a las autoridades federales coordinar las operaciones de rescate y ayuda.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, dijo que cuando el nivel del agua descienda, comenzará la tarea de reconstrucción y limpieza que, estimó, llevará más de un año. Sin embargo, el director de la FEMA, Brock Long, fue más lejos y pronosticó que esto llevaría varios años.
En tanto, una portavoz de Hannover Re, una de las mayores aseguradoras del mundo, dijo que las pérdidas económicas aseguradas por Harvey están “lejos de las de Katrina y Sandy”, que fueron por 80 mil millones de dólares (2005), y por 36 mil millones (2012), respectivamente.
En tanto, Nuria Olascoaga Rosas, vocera del consulado general de México en San Antonio, informó que los mexicanos residentes en Texas no deben temer por su estatus migratorio para solicitar ayuda por los efectos de la tormenta. En entrevista, la funcionaria refirió que la cónsul general de México en San Antonio, Reyna Torres Mendivil, ya se puso en contacto con diversas autoridades, entre ellas con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, luego de que corrieron rumores de operativos, retenes y amenazas de deportaciones contra indocumentados.

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