“Atacar al árbitro de las elecciones como parte de las estrategias de los contendientes, lo único que está generando es mayor malestar con la vida democrática y descrédito de quienes ganan y de quienes pierden”, dijo Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral.
La Jornada informó que en el foro Integridad electoral en América Latina, sostuvo que los partidos y actores políticos no están siendo sensibles del daño que la corrupción, la impunidad, así como los ataques sistemáticos a las autoridades electorales están provocando a los procesos democráticos.
Apuntó que debilitar a la institucionalidad electoral no construye futuro, siembra el terreno para el regreso o eventualmente la evocación de un pasado autoritario; “ese es el contexto que estamos enfrentando”.
En el foro, al que asistieron autoridades de diversas instancias electorales del país y de naciones como Ecuador, Brasil, El Salvador o Venezuela, así como diplomáticos y representantes de organismos mundiales, Córdova planteó que en estos momentos se debe procesar con creatividad, imparcialidad y visión de Estado el desencanto con la democracia, para impedir que se sigan vulnerando las instituciones.
Señaló: “De cara a los próximos comicios, partidos y actores políticos, candidatos, medios de comunicación, universidades y organizaciones de la sociedad civil tenemos que ver los procesos electorales como una función de Estado que ayuda a recrear la vida en comunidad y en la que cada uno debe asumir responsablemente el rol que le corresponde”.
Córdova advirtió que de no cambiar la forma en la que se ejerce el poder político, inhibir que las autoridades se beneficien de cargos públicos, y no construir una cultura cívica que reinserte a la ciudadanía en la toma de las decisiones públicas, las democracias latinoamericanas estarán destinadas a seguirse debilitando año con año y en cada elección.

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