En la batalla contra el COVID-19 “no podemos permitirnos distracciones”, advirtió el gobernador Adán Augusto López Hernández al anticipar que en Tabasco el semáforo epidemiológico naranja se extenderá, por lo menos, hasta que pase el receso de Semana Santa.
“Nos vamos a mantener en ese semáforo mientras no consigamos estabilizar las cifras, lo que implica bajar a cuando menos 600 el número de casos activos e incrementar al 90 por ciento el tema de la disponibilidad hospitalaria”, acentuó.
El mandatario estatal recalcó que aunque en la entidad ha evolucionado bien en el manejo de la pandemia, no es momento de bajar la guardia.
En entrevista, Adán Augusto López llamó a los tabasqueños a mantenerse solidarios, y sentenció que esta “es la hora de entender que si cumplimos como ciudadanos, seguramente esta será la última Semana Santa en la que vivamos en zozobra”.
Instó a la sociedad a hacer un último esfuerzo para ganar esta batalla, y sostuvo que estar en semáforo naranja significa que se mantendrán medidas de seguridad en todos los ámbitos, lo que se traduce en seguir con playas cerradas, aforos restringidos en centros religiosos, y una apertura gradual del sector económico.
Aseveró que en tanto, las autoridades de los tres niveles de gobierno continúan haciendo la parte que le corresponde, lo que ha derivado que hoy Tabasco sea el tercer lugar nacional en cuanto al número de pruebas tipo PCR aplicadas por habitante, a lo que se suman las brigadas de salud que van hasta las colonias con el fin de rastrear casos, y el esquema de vacunación que está en marcha para combatir el virus SARS-CoV-2.