Alejandro Villegas
El primer encuentro entre el ciudadano presidente y su homólogo estadounidense, de entrada, arrojó más ruido que nueces. Fue mucha la especulación y pocos los resultados concretos.
Más allá de un reconocimiento de buena voluntad, para avanzar en temas comunes como la migración, no hay más.
En lo privado, con toda seguridad, hubo otros temas más allá de los trascendidos públicamente, pero de ello no hay testimonio.
Más allá del buen ánimo del ciudadano presidente por el encuentro, no hay nada.
De la solicitud para adquirir vacunas de Estados Unidos, no hay testimonio, por más que el ciudadano presidente haya anticipado que trataría el tema.
Los conceptos de fortalecer la relación bilateral y la cooperación para el desarrollo, no pasan de ser lugares comunes.
La realidad, es que poco se podía esperar de un primer encuentro, sobretodo si se considera que la relación México-Estados Unidos es más de carácter comercial, con un marcado interés en el tema migratorio. En un escenario, en el que invariablemente los estadounidenses anteponen sus intereses a los de México.
Sin embargo, hay que reconocer que la dinámica de la relación, se modificó con la entrada de la administración Biden, pero las determinaciones adoptadas son de corte unilateral, sin la injerencia de México.
En consecuencia, el encuentro virtual del ciudadano presidente y su homólogo estadounidense no pasa de ser más allá de un diálogo cortés.
Interés
La determinación de proceder en el caso del gobernador de Tamaulipas, sin duda, capta la atención de la clase política, al igual que la reposición del proceso de elección del candidato de Morena a la gubernatura de Guerrero.
En ambos casos, la probidad de los implicados está bajo la lupa social.
La diferencia es que mientras uno representa a los adversarios de la 4T, el otro es de casa, y en consecuencia, la aplicación de la justicia pasa por un tamiz diferente.
Uno podría enfrentar un proceso judicial, en tanto que el otro en el caso extremo regresará a ocupar su curul, y en el caso de salvar el escollo gobernará el destino del estado de Guerrero.
Luego, claro de que se cumpla el señalamiento del ciudadano presidente de escuchar la voz del pueblo bueno.