Alejandro Villegas

El ciudadano presidente de nueva cuenta dio muestra de su histrionismo político. Desvió los reflectores de la mentada de madre, al apapacho y atención directa a la ciudadanía, en plena conferencia mañanera.

La acción, en la que se apreció sereno al ciudadano presidente, sin duda recordó aquella sentencia bíblica que pide: Dejad que los niños vengan a mí, cuando impide de manera cortes que el ciudadano que logró acercarse a él retirado por un personaje masculino, en tanto que la representante de atención ciudadana se acercó para atestiguar el diálogo y posteriormente conducir al representante del pueblo bueno a otra instancia.

La escena sirve evidentemente para echar abajo cualquier especulación la disposición del ciudadano presidente para escuchar al pueblo bueno, al tiempo que la escena del avión permite apreciar el alto nivel de tolerancia, así como la posterior reacción de los seguidores del ciudadano presidente que trataron de convertir el insulto en un elemento a favor.

De cualquier forma, lo evidente es que el ciudadano presidente utiliza este tipo de acontecimientos como elementos de efectismo político, en momentos donde su imagen no está del todo bien posicionada, por ejemplo como fue en este momento con el retiro de la candidatura de Morena a Félix Salgado Macedonio, disfrazada de la reposición del proceso de selección, además de la especulación que rodea la reunión virtual con el presidente Biden, en donde el mandatario estadounidense podría cuestionar de manera abierta la iniciativa preferente que envió el ciudadano presidente al Legislativo.

Ante esas circunstancias, aderezadas con un proceso de vacunación que avanza lentamente y una economía nacional que acusa serias afectaciones derivadas de la pandemia, así como los cuestionamientos derivados de las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación al Ejercicio 2019, nada más adecuado que mostrar a un ciudadano presidente tolerante y dispuesto a mantener un diálogo abierto con el pueblo bueno y escucharlo.

Al margen, resulta ineludible pensar en toda la serie de circunstancias que debieron coincidir para que un ciudadano lograra acercase al ciudadano presidente al interior del Palacio Nacional, en concreto al Salón Tesorería, por la serie de filtros que operan no sólo para el ingreso de los representantes de los medios de comunicación.

Independientemente de que, si bien es cierto que el ciudadano presidente, ya no cuenta con un Estado Mayor, sino con Ayudantía, los elementos encargados de la seguridad en Palacio Nacional, la mayoría militares, permanecen en ese recinto y tienen como principal labor su resguardo.

Por lo tanto, no es fácil que un ciudadano logre acercarse al ciudadano presidente. Y si fue así, los ayudantes del ciudadano presidente pueden irse preparando porque el mensaje para los representantes del pueblo bueno, ansiosos de ser escuchados, fue directo. Dejad que el pueblo bueno se acerque a mí.

Alianza

Los gobernadores aliancistas cedieron y aceptaron sumarse al llamado presidencial para garantizar el desarrollo del proceso electoral, pero trataron de imponer condiciones.

De cualquier forma, la firma del Acuerdo, sale sobrando, sobretodo si se toma en cuenta que todos ellos están obligados, a observar la ley.