Alejandro Villegas

El ciudadano presidente debe estar más que satisfecho por la prontitud con la que la Cámara de Diputados atendió su solicitud sobre el desempeño de la Auditoría Superior de la Federación.

Así como por el sometimiento que sin rubor aceptó el gobernador de Tlaxcala, Marco Antonio Mena, al aceptar sumarse de manera abierta el acuerdo propuesto en torno al proceso electoral.

En ambos casos, queda de manifiesto la capacidad de convocatoria y establecimiento de línea conductual de los que goza el ciudadano presidente.

Aunque, hay que destacar que durante la reunión que sostendrán los mandatarios aliancistas, en Nuevo León, quedará evidenciada la escisión que tendrá su propuesta de convenio para no temer las manos en el proceso electoral, a la que se pondrán algunas condicionantes.

Pero ello, no frenará la actitud festiva del ciudadano presidente que con el aval del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación podrá hacer uso de la tribuna de promoción que representan las mañaneras para impulsar entre la ciudadanía su respaldo a la 4T.

Por el momento, todo al menos en apariencia, se ajusta a la voluntad del ciudadano presidente, lo que está en duda es si el pueblo bueno aún mantiene intocada su credibilidad en las bondades de la 4T y el respaldo al ciudadano presidente, a pesar de la situación económica y el costo social de la pandemia.

Vacunación

A poco más de dos meses del inicio de la vacunación en el país, y dos semanas del arranque de la inoculación en adultos mayores, la realidad es que la respuesta social ha superado a la carencia de organización gubernamental y las pocas vacunas que han llegado al país, en comparación con el volumen de su población.

Pero, lo más destacable al momento, es que la inscripción para recibir la vacuna en el portal oficial de poco o nada ha servido, al igual que las llamadas a los adultos mayores para que acudan a vacunarse. Se trata de elementos superados por la realidad.