Alejandro Villegas

Concluido el Puente Lupe Reyes, el panorama no cambia, la recuperación económica prometida por el ciudadano presidente se ve alejada por el incremento constante de contagios y decesos por COVID-19.

En esta ocasión la cuesta de enero no solo será económica y social, ahora es sanitaria.

Pese al inicio de la aplicación de la vacuna contra COVID-19, entre personal del sector salud, la calma no llega, simple y sencillamente porque aún se aprecia lejana la inoculación generalizada.

Además, por supuesto, de la efectividad de las vacunas en el mediano y largo plazo.

Poco a poco la población comienza a visualizar las verdaderas dimensiones del reto, que desde ya el ciudadano presidente se empeña en dar por superadas, desde el plano verbal.

El control de la pandemia de COVID-19 aún se aprecia lejano y el camino bastante complicado.

A aproximadamente diez meses del inicio del confinamiento el panorama económico y el ánimo social son complicados.

Millones de ciudadanas y ciudadanos enfrentan un panorama económico adverso, sin recibir un apoyo directo por parte del gobierno en cualquiera de sus tres niveles.

Sin embargo, para el ciudadano presidente todo es tranquilidad, por el momento se encuentra concentrado en la elección intermedia, cuyo resultado le permitirá fortalecer su capacidad de maniobra.

Metro

El incendio registrado en las instalaciones del Metro de la CDMX, tuvo un amplio impacto social que se reflejará, sin duda, en mayores contagios de COVID derivados de las condiciones en las que se movilizarán los usuarios de ese servicio.

No hay que pensar mucho, para establecer que la sana distancia y las medidas sanitarias, serán más que complicadas de observarse, en las horas o días que dure el uso de transporte alternativo

Sin duda, en las próximas semanas el resultado llevará a la CDMX a mantener las medidas restrictivas, y con ello tensar más el ánimo de la población de la capital del país.

Pero eso sí, sin chistar demandarán el reforzamiento de la confianza ciudadana en la 4T.