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París. Los microplásticos contaminan incluso los ecosistemas más recónditos como la Antártida, según un estudio publicado el miércoles en la revista Biology Letters.
Un grupo de científicos halló fragmentos de poliestireno en las entrañas de colémbolos, unos minúsculos antrópodos terrestres, en las costas de la isla Rey Jorge, una de las regiones más contaminadas de la Antártida debido a la presencia de estaciones de investigación científica, infraestructuras militares y del turismo.
Los colémbolos fueron analizados mediante imágenes infrarrojas que permitieron detectar de forma “inequívoca” trazas de poliestireno en los intestinos de estos pequeños animales que pueden saltar como las pulgas.
El hecho de que estos ejemplares, muy presentes en los suelos de la Antártida – que no están recubiertos de hielo y que representan menos de 1% del territorio -, “ingieran microplástico, implica que estos materiales creados por el hombre entraron profundamente en la cadena alimenticia”, según los autores.
“El plástico entró en una de las cadenas alimenticias terrestres más recónditas del planeta” y esto “representa un nuevo factor de estrés potencial para los ecosistemas polares que ya hacen frente al cambio climático y al aumento de las actividades humanas”, advierten.

Fuente: Agencias, La Jornada en línea