Nosotros no vamos a declararle la guerra a nadie…no vamos a usar esas balandronadas…vamos hacia delante, con esas entre otras palabras el ciudadano presidente aseguró que no variará su estrategia de seguridad.
El escenario en el que se emiten las declaraciones del ciudadano presidente no tiene desperdicio, el atentado en contra del ciudadano secretario de Seguridad Ciudadana de la CDMX.
No se trata como refirió el ciudadano presidente de dejarse intimidar, como una graciosa concesión, porque la autoridad tiene la obligación de combatir a los criminales y hacer que prevalezca el estado de derecho, además de dar resultados que convenzan de que hay un avance sustancia en la materia.
Lo preocupante es que el ciudadano sostenga su postura de no declarar la guerra al crimen organizado, con lo que envía un mensaje por decir lo menos inquietante a la ciudadanía. Solo faltó que amenazara de nueva cuenta a los criminales con acusarlos con sus madres. Y le recomendara a la colectividad encargarse de su propia seguridad.
Es más que claro que la administración del ciudadano presidente está urgida de resultados concretos, y no sólo de estrategia como las que según el ciudadano presidente están orientadas a recomponer el tejido social para evitar que los jóvenes ingresen al crimen organizado.
En paralelo, el ciudadano presidente se compromete a no violar derechos humanos, como si de manera forzosa para combatir a los criminales se tuvieran que vulnerar sus garantías individuales.
Y en el colmo, como para desviar la atención, el ciudadano presidente recurre de nueva cuenta a endosar culpas al pasado, en el discurso, sin proceder de manera legal, con lo que solo busca ganar el aplauso y respaldo del pueblo bueno, a punta de saliva, al advertir, “no vamos a hacer ningún acuerdo con la delincuencia como era antes”
Límites
La variación del semáforo a naranja en la CDMX, en tanto que el Edomex se mantiene en rojo, tendrá severas complicaciones por la vecindad geográfica y el consabido movimiento social entre ambas entidades.
Sin duda, la reactivación en diversas actividades por más programada que sea traerá consigo complicaciones que podrían reflejarse en un incremento de los contagios y decesos registrados a la fecha.
Con esta modificación queda claro que no existe coordinación en la materia, o al menos no la que podría esperar la ciudadanía.