Los pronósticos presidenciales vuelven a chocar contra la realidad, a escasos días de que concluya la Jornada Nacional de Sana Distancia, el martes 26 de mayo se registró otro récord de fallecimientos.
En tanto, el ciudadano presidente anuncia en lo inmediato la reanudación de sus giras de trabajo, con lo que pondrá un ejemplo que puede ser más que negativo, para la población que en gran medida verá en esa acción el aval que necesita para volver a las actividades cotidianas.
El grueso de la ciudadanía aprecia en el 1 de junio una fecha más que incierta, porque más allá del anuncio del semáforo de actividades, poco se ha hecho para explicarlo y brindar las instrucciones a seguir, ya los mandatarios estatales tendrán que cargar con el peso de las decisiones finales.
La denominada nueva realidad es más que incierta, pero no son pocos los que están a la espera de recuperar la actividad porque ello representa la obtención de recursos económicos para subsistir.
En términos generales, el ciudadano presidente mantiene su optimismo y programas, quizá consciente de que poco o nada puede hacer para combatir la presencia del COVID-19, que la ciudadanía debe enfrentar de manera directa y poner, como es tradicional, los fallecidos y el costo socio-económico.
Vengan las giras, que el baño de pueblo bueno es necesario, por más que se diga no hay duda que algunos ni viendo el temblor se arrodillan.
Presea
La entrega de la presea Miguel Hidalgo a los profesionales de la salud que realizará el ciudadano presidente, representa sin duda una cuantiosa erogación que bien podría enfocarse en abastecerlos en este momento de los elementos necesarios para desarrollar su trabajo de manera adecuada.
Las protestas y manifestaciones de los profesionales de la salud colocan la atención de la opinión pública sus carencias y necesidades.