Imagen tomada de La Razón

Después de abrir fuego contra decenas de personas que estaban en un Walmart de Vista Cielo, Patrick Crusius se entregó a la policía; en Internet fue publicado un texto racista que se le atribuye al joven de 21 años
Luego de abrir fuego contra decenas de personas que se encontraban en un Walmart de Vista Cielo Mall en El Paso, Texas, Patrick Crusius, se entregó a la policía de esa ciudad.
Sin embargo, se presume que 20 minutos antes, el joven de 21 años subió a una página de Internet extremista un “manifiesto” de cuatro páginas en el que hablaba de una “invasión hispana de Texas” proveniente de la frontera sur.
Con el título de “La verdad incómoda”, arremetía contra la inmigración en masa y advertía que a la larga los hispanos se apoderarían de la economía y el gobierno, por lo que argumentaba que atacar objetivos de “baja seguridad” era una manera de “luchar para recuperar a mi país de la destrucción”.
También planteaba: “Si podemos deshacernos de suficientes personas, nuestra forma de vida puede ser más sostenible”.
Las autoridades estadounidenses investigan el tiroteo en la ciudad fronteriza con México como un posible crimen de odio y el vínculo de Crusius con el documento racista publicado en la red.
En el texto, el joven detenido aludió a los tiroteos en Christchurch, Nueva Zelanda, donde un hombre blanco mató a 51 fieles al abrir fuego dentro de una mezquita en marzo.
También afirmó que estaba “defendiendo” a su país “del reemplazo cultural y étnico provocado por una invasión”.
Además, se quejó de que el rifle AK-47 que eligió, “no estaba diseñado para disparar rondas rápidamente, por lo que se sobrecalienta mucho después de que se disparan unos 100 tiros en sucesión rápida”. Entonces publicó que usaría un guante.
El joven blanco de 21 años para el que las autoridades piden la pena de muerte escribió que probablemente pasó menos de un mes preparándose y consideró, “tengo que hacer esto antes de perder el valor“
Luego dice que su muerte será “probablemente inevitable“; “si la policía no me mata, probablemente uno de los invasores me disparará“, lo que no sucedió y terminó entregándose a la policía.
“La captura en este caso es mucho peor que morir durante el tiroteo porque de todos modos recibiré la pena de muerte”, vaticinó.
En videos de seguridad puede apreciarse al delgado joven ingresando por la puerta principal del Walmart vestido con una camiseta negra y un pantalón kaki, portando un fusil AK-47 con un cargador de capacidad aumentada.
De acuerdo con testigos, recorrió pasillo por pasillo de una tienda repleta de personas que se abastecían para el regreso a clases.
Entre los fallecidos hay seis mexicanos y una mujer de 25 años y madre de tres hijos que fue baleada mientras sostenía a su bebé de 2 meses de edad.

Fuente: Agencias, La Razón

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor haga sus comentarios
Por favor ponga su nombre aquí