diputados

Debido a que el suicidio es segunda causa de muerte en la población de 15 a 29 años de edad es necesario fortalecer su detección, diagnóstico temprano y prevención mediante campañas específicas e incluirlo como prioridad en el Programa Sectorial de Salud, ya que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) no existe en México una estrategia nacional de prevención.
Mediante un punto de acuerdo, la diputada Olga Juliana Elizondo Guerra (PES) promueve exhortar a la Secretaría de Salud a diseñar un plan de prevención del suicidio; que las autoridades sanitarias, federales y estatales, establezcan programas de actualización y capacitación para los profesionales de la salud en el primer nivel de atención y se realicen campañas dirigidas a los adolescentes y jóvenes.
Indicó que en México la mortalidad por suicidios va en aumento. Los problemas familiares, amorosos, depresión, ansiedad, abuso de alcohol, drogas y los trastornos mentales son de los principales motivos que los orillan a realizar este acto.
Explicó que los análisis por grupo de edad y sexo permiten observar que en la población masculina las tasas más altas se presentan entre los 20 a 44 años, siendo la de los jóvenes de 20 a 24 años la más alta con 16 suicidios por cada 100 000 hombres. En tanto que en las mujeres la tasa más elevada está en el grupo de edad de 15 a 19 años, con cuatro suicidios por cada 100, 000 mujeres.
“Se trata de 22 millones 307 mil 183 personas que se encuentran dentro de los 20 a 29 años las que estarían en riesgo de suicidio, tomando en cuenta el listado del Padrón Electoral del Instituto Nacional Electoral”, agregó.
Diversos estudios revelan una prevalencia de 80 a 100 por ciento de trastornos mentales en los casos de suicidio logrado y se estima que el riesgo en personas con depresión es de 6 a 15 por ciento; alcoholismo, de 7 a 15 por ciento y esquizofrenia, de 4 a 10 por ciento.
La legisladora expuso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestra que la prevención y el tratamiento de la depresión, el control al abuso de alcohol y de sustancias ilegales reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes lo han intentado.
Dijo que esta misma institución manifiesta que los médicos de primer nivel son los que tienen más contacto con quienes tienen la idea de suicidarse, por lo que se busca que se capacite de una mejor manera a los doctores con el propósito de que puedan prevenir estos sucesos, principalmente en adolescentes y jóvenes.
“Es necesario considerar que mejorar la detección y el manejo de los trastornos psiquiátricos en la atención primaria en salud es un paso importante en la prevención del suicidio; siendo esta una tarea importante del médico, quien juega un papel crucial”.
Indicó que existen medidas que se pueden adoptar entre la población para prevenir el suicidio: información responsable de los medios de comunicación; identificación temprana, tratamiento y atención de personas con problemas de salud mental y abuso de sustancias, dolores crónicos y trastorno emocional agudo.
Asimismo, la capacitación de personal sanitario no especializado en la evaluación y gestión de conductas suicidas, y el seguimiento de la atención dispensada a personas que intentaron suicidarse y prestación de apoyo comunitario.
El punto de acuerdo, turnado a la Segunda Comisión de la Permanente, agrega que, según el estudio Prevención del Suicidio, un Imperativo Global de la OMS, y de la Organización Panamericana de la Salud, una manera sistemática de dar una respuesta al suicidio es establecer una estrategia nacional de prevención.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor haga sus comentarios
Por favor ponga su nombre aquí