Para el ciudadano presidente el sometimiento y la obediencia a ciegas es sinónimo de que no se está a la altura de las circunstancias.
Ese es el argumento con el que trata, en uno más de sus juegos verbales de descalificar la inconformidad que considera rebelión de elementos de la Policía Federal que debe ubicarse, como verdaderamente lo es, en el plano laboral.
El ciudadano presidente evidentemente se equivoca de manera abierta y franca y con ello, falta a sus principios de no mentir y no engañar.
La Policía Federal no es el Ejército ni la Marina, por lo que sus niveles de disciplina y obediencia son diferentes.
Si esperaba un sometimiento total, como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas es más que claro que el ciudadano presidente tiene un problema de ubicación y percepción de la realidad, que lo traslada a otra era de la historia nacional.
En ese tenor debe entenderse, incluso el acuerdo a que se llegó la noche del lunes 8 de julio, que solo reafirma lo que se estableció desde el principio.
Solo pasarán a la Guardia Nacional los integrantes de la Policía Federal que así lo deseen, siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos; los elementos que opten por permanecer en la corporación podrán ser asignados a otras tareas, en ambos casos se respetarán sus salarios y prestaciones.
En tanto los elementos de la Policía Federal que no estén interesados por alguna de las dos opciones anteriores obtendrán una liquidación, donde de nueva cuenta, aunque en menor medida habrá, con toda seguridad, expresiones de inconformidad.
Con ello, solo se confirma que la medida y el escenario ya estaban más que adoptados con anticipación, la Policía Federal será disuelta.
Además, queda claro el concepto de disciplina que tiene el ciudadano presidente, ahora falta ver si no quiere que esa se traslade a todos los que integran la burocracia nacional, y en una de esas el resto de los ciudadanos.
Barbosa/Gabinete
Lo dicho en un acto de mimetismo con el derrotero presidencial, quizá involuntario, aún sin comenzar su gestión, el gobernador electo de Puebla, realiza un ajuste a su Gabinete, en el área de Seguridad Pública.
El pasado 27 de junio se anunció la designación del Almirante Marco Antonio Ortega Siu, como secretario de Seguridad Pública, pero hoy -martes 9 de junio- vía redes sociales el ciudadano gobernador electo señaló que obligaciones en la Secretaría de Marina, impidieron que se concretará su nombramiento.
Ante ello, sin mayor explicación, mediante un comunicado en el que solo se agregan los perfiles, su oficina de comunicación social hizo pública la designación del Vicealmirante Miguel Idelfonso Amezaga Ramírez, como titular de la Secretaría de Seguridad Pública y de la Actuaria María Teresa Castro Corro, como secretaría de Finanzas.
De verdad es tan complicado ser claros y unificar los mensajes para las y los poblanos tengan claro el panorama.

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