Más allá de cualquier especulación, en torno a las protestas, lo cierto es que el objetivo del ciudadano presidente y su administración es disolver la Policía Federal.
De acuerdo al secretario Alfonso Durazo, inició operaciones una oficina de transición que en teoría culminará labores en un plazo de 16 meses.
No hay más, así de claro, los elementos de la Policía Federal tienen pocas opciones ante sí y una de ellas es pasar a formar parte de la Guardia Nacional, aunque claro en principio conservarán su antigüedad y prestaciones.
De ahí que, desde ahora, esté echada la suerte de los elementos de la Policía Federal y no sea sano cuestionar la legítima defensa de los derechos que realizan ante el panorama que tienen ante sí.
En consecuencia, lo más sano sería que tanto el ciudadano presidente como el secretario Durazo planteen el panorama con toda claridad, sin tapujos y atiendan de manera clara y transparente las protestas.
A fin de cuentas se trata de trabajadores que tienen tanto derechos como obligaciones al igual que quienes fungen como sus patrones, y por supuesto que la vía de la liquidación está abierta con el consiguiente pago económico.
Ante ello, es necesario que se hable con claridad y se dejen de lado argumentos que solo buscan desviar la atención del verdadero objetivo que es disolver legalmente a la Policía Federal y trasladar a la mayoría de sus integrantes a la Guardia Nacional, proceso en el que podrían quedar fuera legalmente muchos de los implicados por no satisfacer los requisitos necesarios entre los que se ubican los exámenes médicos y de control de confianza.
Realidad
A poco más de siete meses del inicio de la denominada Cuarta Transformación son muchas las cosas que han sucedido, pero la principal evaluación en torno a sus eventuales beneficios son, sin duda, cada uno de los ciudadanos y habitantes del país.
Más allá de los discursos, actos y eventos que buscan proyectar la imagen de un cambio benéfico, el cambio positivo debe apreciarse en una mejoría en la calidad de vida de la población que en el plano nacional de manera obligada se ubica en la reducción del número de familias o personas que viven en situación de pobreza o pobreza extrema, rubro del que poco o simplemente nada se habla.
Y quizá ello se deba a que el paternalismo gubernamental que opera mediante el otorgamiento de los programas sociales, está lejos de representar una solución de fondo y se ubica sólo como un paliativo temporal de la situación.
Barbosa
El gobernador electo de Puebla comenzó a dar muestras de injerencia y cabildeo.
Al reunirse con transportistas para analizar el posible ajuste a la tarifa del transporte público en Puebla, por fin a poco más de un mes de su triunfo dio la primera muestra de acción real.
El mensaje es claro, los grupos sociales tienen las puertas abiertas para acercarse al próximo gobernador de Puebla.

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