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El Comité Judicial de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer una resolución en la que solicita al Congreso votar para declarar en desacato al fiscal General, William Barr, que dejó plantados a los legisladores que lo citaron para comparecer sobre por qué exoneró al presidente Donald Trump de obstrucción a la justicia, en la investigación que intentó desentrañar la presunta colusión del equipo del magnate con Moscú, para ganar la presidencia en 2016.
La decisión se dio después de que Trump activara, por primera vez, su privilegio ejecutivo para bloquear cualquier información al Congreso relativa al informe de la trama rusa, redactado en más de 440 páginas por el investigador especial, Robert Mueller.
El escenario político da cuenta del aumento de las tensiones entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo estadounidense.
En una votación de 24 a 16, los demócratas hicieron una recomendación formal para que la Cámara de Representantes castigue a Barr por no cumplir con las solicitudes de documentos y declaraciones.
Los líderes de la Cámara ya expresaron su apoyo a la resolución de desacato, aunque no está claro cuándo llegará al pleno de la Cámara para que sea votada. El presidente del Comité Judicial, Jerrold Nadler, dijo a la prensa que esto sucedería “rápidamente” y “pronto”.
En una entrevista para el Washington Post, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, respaldó la resolución de desacato y criticó a la Casa Blanca por las acciones destinadas a provocar que los demócratas inicien procesos de juicio político contra el presidente. “Todos los días, el presidente presenta un caso para auto impugnarse”, dijo.
“Como hemos explicado repetidamente, el procurador general no pudo cumplir con su citatorio en su forma actual sin violar la ley, las reglas y órdenes judiciales, y sin amenazar la independencia de las funciones de fiscalía”, dijo el secretario de Justicia Auxiliar del Congreso, Stephen Boyd.
En sus comentarios iniciales, Nadler acusó a la administración de Trump de “obstrucción sin precedentes”. También argumentó que la Casa Blanca había renunciado al privilegio ejecutivo “hace mucho tiempo” en el curso de la investigación de Mueller sobre la interferencia de Rusia en la elección de 2016.
“Esta decisión representa una clara escalada en el desafío de la administración Trump a los deberes constitucionales del Congreso. Espero que piense mejor en este arrebato de última hora y vuelva a las negociaciones”, argumentó Nadler.
Los demócratas rechazaron una oferta del fiscal Barr para permitir que un grupo selecto de legisladores vierz una versión más corta del informe, siempre que no discutan su contenido.
El Departamento de Justicia acusó a Nadler de “teatro político inapropiado” después de la votación, diciendo que Barr había hecho todo lo posible para proporcionar al Congreso y al público información sobre la investigación dentro de las restricciones de la ley. La portavoz del Departamento de Justicia, Kerri Kupec, dijo que la carrera de Nadler por el desacato “obligado” a Trump a hacer valer el privilegio ejecutivo sobre el informe “para preservar el statu quo”.
“Desafortunadamente, en lugar de permitir que las negociaciones continúen, Nadler cortó estos esfuerzos al proceder a un voto político e innecesario”, dijo.
Los republicanos defendieron a Barr, al acusar a los demócratas de lapidar a un funcionario de la administración por una guerra política.
El representante afirmó que los demócratas están “azotando” al fiscal Barr; otros criticaron a Nadler por apresurarse a acusarlo antes de ver el informe.
El Dato: Barr consideró que las pruebas del informe Muelller no eran suficientes para acusar a Trump de irregularidades criminales.

Fuente: La Razón

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