Imagen: La Razon

El Periódico La Razón reseñó el estrena de lo que hoy llaman “Pinoscinema” en la ex residencia oficial, con la presentación de la película Roma, del cineasta mexicano Alfonso Cuaron. El trabajo periodístico no tiene desperdicio.
A las 19:53 horas la proyección de Roma iluminó los tres mil 500 rostros ansiosos que horas antes lucían desesperados en las interminables filas que rodearon la exResidencia oficial de Los Pinos, para presenciar la función masiva del trabajo fílmico de Alfonso Cuarón.
En la oscuridad, equipados con cobijas, termos rellenos de ponche y toppers con palomitas, familias, grupos de jóvenes y niños ocuparon los petates de palma que en lugar de butacas fueron colocados sobre el pasto, donde también fue instalada la pantalla para disfrutar de la función.
En la zona trasera, no lejos de la pantalla, fueron colocadas algunas sillas para personas de la tercera edad y con capacidades diferentes, así, lo que fue un helipuerto se transformó en un Pinoscinema.
Desde las 14:00 horas llegaron personas para obtener un boleto que fue enumerado y permitía participar en una rifa.
“Conserven su boleto y aguarden su lugar por favor. En orden y tengan paciencia”, se escuchaba constantemente desde unos megáfonos que portaban decenas de jóvenes voluntarios atendían a quienes llegaban a la convocatoria que lanzó la Secretaría de Cultura, la semana pasada.
La fiesta que provocó Roma se dejó sentir conforme avanzaban las filas y donde grupos de jóvenes rolaban una botella de vino antes de ingresar a los tres controles de revisión.
“Pásala o te embarazas… ya somos parte de la transformación”, decía una joven mientras compartía la botella.
Algunos aceptaban beber, otros más se organizaban para compartir toppers y termos o recibir las palomitas y ponche gratis que se ofrecieron antes de la función.
Antes de entrar al jardín, los asistentes debían cortar la zona punteada de su boleto y meterlo a la tómbola para acceder a un premio que consistió en presenciar la película en la sala cine de Los Pinos.
Parte del equipo de producción de Roma estuvo presente previo a la proyección y debido a que hoy la cinta se estrena en Netflix, invitaron a la audiencia a difundirla creativamente. “Las propuestas más creativas van a ser premiadas”, dijo la actriz de la cinta, Marina de Tavira.
Mientras que la protagonista de Roma, Yalitza Aparicio volvió a robarse la noche con un mensaje sensible y cálido. “Yo soy maestra y con esta película aprendí a enseñar, pero desde el cine. Estoy muy contenta que hayan venido tantas personas”, dijo ante un nutrido grupo de periodistas.
“Mañana (viernes) se estrena Roma en Netflix, y estamos inaugurando el primer Romatón, los invitamos a proyectar la película en un restaurante, en un bar, donde quieran”, expresó Nicolás Celis, uno de los productores de la cinta multipremiada.
El tradicional “cácarooo” unánime del público precedió a los mensajes oficiales y por fin llegó la proyección que hizo historia la noche de ayer al ser la primera vez en Los Pinos, que uno de sus espacios “privados” a la élite gubernamental diera espacio a una proyección gratuita para “el pueblo”.
“Me hubiese encantado haber estado ahí con ustedes en este Romatón… ¿Todavía huele a azufre o ya se aireó?… los invito a que difundan e inviten a otros a ver la película, a partir de esta proyección inicia el Romatón”, dijo Cuarón en un breve mensaje de video, antes de que iniciara la función del trabajo fílmico que podría valerle un Oscar el próximo año y ya suma más de 10 premios a nivel internacional.
“Desde el 1 de diciembre es un honor haber abierto las rejas de Los Pinos, este es un lugar de todos ustedes. Un agradecimiento al personal de mantenimiento y seguridad que cuida este espacio para todos”
Issac Masri
Coordinador del proyecto Los Pinos para todos
La audiencia presenció silenciosa la historia en blanco y negro de Cuarón, que desde el inicio ocasionó algunos suspiros o era interrumpida por risas unánimes.

El tradicional triciclo infantil marca Apache, que era casi un integrante más de las familias en la década de los 70, y algunas canciones que acompañaron a esa generación como “Te he prometido” de Leo Dan y el nostálgico José José, hasta un atardecer en las clásicas azoteas chilangas, conforman algunas de las primeras imágenes de Roma, que como un poema visual también conectó con la audiencia que a Cuarón le interesó visualizar con su trabajo: a los “invisibles”, “al pueblo”.
En la exresidencia oficial de Los Pinos se colocó una pantalla tres veces mayor que una tradicional para disfrutar del filme.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor haga sus comentarios
Por favor ponga su nombre aquí