Apegado a su estilo, el ciudadano presidente niega lo evidente. Si hay una confrontación con algunos gobernadores, como lo evidencia el caso de Michoacán, así como la postura del gobernador electo de Jalisco, frente a la creación de la figura de los denominados popularmente como superdelegados.
“No vamos a caer en alguna polémica con los gobernadores, es mano franca”, señaló el ciudadano presidente para tratar de ocultar lo evidente.
La confrontación, existe, desde el momento en el que no hay acuerdo, generalizada o focalizada, pero existe.
En consecuencia, lejos de tratar de diluir el tema en el ámbito discursivo, el ciudadano presidente haría bien en reconocerla abiertamente, así como ha reconocido el derecho de los mandatarios estatales, en concreto de Silvano Aureoles Conejo, de acudir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para promover un recurso de inconstitucionalidad.
Uno de los primeros compromisos del ciudadano presidente fue no mentir y al tratar de tergiversar la realidad, falta abiertamente en ese plano. Las verdades a medias, no son buenas y están alejadas de la ética, por más que se adornen con palabras suaves y se acuda a la añeja demagogia, en busca de proyectar una percepción distinta.
La controversia constitucional que promoverá el gobernador de Michoacán, considera que hay invasión de competencias y facultades, al tiempo que representa un regreso al centralismo más rancio de la historia del país.
A la cuenta festiva de la reciente administración, habrá que sumar en el corto plazo su primera controversia constitucional.
Taibo II
Como lo expresó en la FIL, con el argumento de que acudía por instrucciones del ciudadano presidente a asumir la dirección del Fondo de Cultura Económica, en calidad de gerente editorial encargado de despacho, Paco Ignacio Taibo II trató de culminar su arribo a la administración pública.
Para expresarlo en sus palabras, buscó culminar la acción de “meterla doblada”, pero no logró culminar su cometido.
Taibo II no demostró contar con designación o encomienda alguna, no exhibió documento o prueba documental alguna que respaldará su pretensión, por lo que al menos se retrasó su arribo al Fondo de Cultura Económica.
Quizá en ese momento, Paco Ignacio Taibo II recordó la conseja que en tantas ocasiones ha repetido el ciudadano presidente: Por encima de la Ley, nadie.
En el corto plazo podrá, si es que el ciudadano presidente sostiene su mimetización con el juarismo, beneficiarse de la multicitada consigna “a los amigos justicia y gracia. A los enemigos: Ley” y terminar por asumir la dirección del Fondo de Cultura Económica, pero por el momento cosecha aquello que sembró.

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